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Todo me sale mal, pensaba Lolo, el caracol
Siempre llegaba tarde a todos lados
era el último en terminar su tarea y nunca ganaba premios por su rapidez .
Muy enojado se dijo a sí mismo: como no puedo cambiarlo, mejor mañana no voy a hacer nada ! Y optó por quedarse en su casa y no hacer las tareas que le tocaban: como sacar las hojas secas caídas de los árboles de otoño, o quitar las piedritas del camino.
Pensó: “¿Para qué preocuparme si mis compañeros lo terminarán más rápido? Mejor me dedico a descansar”.
La hormiguita Juana, al no ver a Lolo el caracol lo fue a buscar a su casa para preguntarle si le pasaba algo!
Lolo le respondió que no pasaba nada, simplemente que no iba a hacer nada ya que siempre tarda mucho y los demás son más rápidos.
Juana la hormiguita le dijo– “No es una gran idea”.. “Lo que importa no es hacer el trabajo rápido, sino que lo importante es hacer lo mejor que puedas! y ayudar a todos tus amigos
No todo debe hacerse rápido! Hay tareas que requieren más tiempo y esfuerzo. Si no lo intentas, nunca sabrás lo que eres capaz de hacer!
Es mejor intentarlo! Podrías sorprenderte de lo que eres capaz”.
Lolo el caracol no estaba muy convencido, pero Juana le insistió y fueron juntos a hacer las tareas!
Al terminar el dia, Lolo el caracol, se acercó a Juana la tortuga y le dijo:
– “¡Juana tienes razón! Fue mejor haber venido a ayudar a todos mis amigos y así, entre todos, terminar con las tareas del día!
Muy bien Lolo! ¡Así es! Recuerda siempre que también las pequeñas tareas sirven para realizar objetivos mayores, y siempre es mejor ayudar a tus amigos que quedarse en casa sin haberlo intentado!
Y así, Lolo el caracol, se empezó a sentir más feliz y cada día, con una sonrisa, daba lo mejor de sí mismo!
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Por Julieta Spodek